Actriz canaria, maestra y psicóloga. Hecha de picón y lava, salitre y océano en una tierra que de pequeña me ahogaba. Fue a través de la pantalla, ¡la vieja tele en blanco y negro!, donde surgió mi interés por expandir mi deseo más allá de estos horizontes , hacia otras aguas, otras vidas.

Los clásicos me acompañaron durante mi infancia y aunque ahora pienso que era pequeña para tanto drama, yo vibraba, lloraba, amaba, odiaba con ellas. ELLAS, porque fueron ellas las que me inspiraron: Katherine Hepburn, Grace Kelly, Bette Davis, Jane Leigh…Y fue así que desayuné con diamantes, entendí que los hombres las prefieren rubias, por un tiempo me dieron miedo los pájaros y quise ser escritora como Jo en Mujercitas, jugué a indios y vaqueros, a polis buenos polis malos, a ser zombies y asustar a mi madre y todo era tan de verdad. Tuve mis pequeños pinitos en el colegio con algunas obras de teatro o en las Escalas en Hi Fi que organizaban. Luego crecí y me guardé los sueños e hice “lo que tocaba”, más nunca dejé de jugar. Hace unos nueve años decidí “Vivir de verdad circunstancias imaginarias”, cómo cuando era niña y soñaba ser actriz.

Sobre esta decisión decir que me siento más feliz, no he encontrado un mejor espacio para expresarme, mostrarme, desnudarme y descansar en mi vulnerabilidad. Actuar es estar con el alma desnuda, es un salto de confianza y yo en esta vida quiero apostar por la confianza.

Geni Gutiérrez.